lunes, 11 de junio de 2012

Requiescat in pace.

Hola a todos de nuevo.
La entrada de hoy no es un texto como los que suelen haber por aquí. Hoy quiero dedicarle una entrada a una maravillosa persona que nos ha dejado hace poco y a la cual no podremos olvidar nunca. 


La vida es cruel y siempre se suelen ir las personas que menos se lo merecen, como es en este caso. Son en este tipo de situaciones en las que te das cuenta de que la vida es sólo un tránsito, un viaje, en el que estamos todos de paso; nadie se queda. El viaje de unos dura más que el de otros, pero eso no evita las lágrimas de la gente que ha querido a esa persona. 


Algunos le conocíamos desde que éramos críos; otros desde que era algo más mayor. Pero todos opinamos lo mismo: era un chico fantástico, alegre y cariñoso, y jamás le hemos visto enfadado o criticando a otras personas. Era una bellísima persona que ha dejado una huella imborrable en todos nosotros. 


No sabemos dónde estás ahora, pero esperamos de todo corazón que lleves esa sonrisa tan alegre en tu rostro, mientras nosotros te llevamos dentro del pecho.


Hasta pronto, Álex.

No hay comentarios:

Publicar un comentario